Como sabemos, el enfoque por tareas, y tal como versa el documento de Zanón, con el que todos hemos tabajado en diversas ocasiones, “se centra en cómo conseguir que los alumnos adquieran competencia comunicativa de una manera más efectiva, y defiende una unidad metodológica cuyo objetivo principal es que los alumnos actúen y se comuniquen de forma real en la lengua meta”. Se trata pues de promover actividades comunicativas que integren diferentes procesos relacionados con la comunicación, y para las cuales los alumnos tienen que desplegar ciertas estrategias a fin de resolver problemas concretos.
Al mismo tiempo, se habla de varias vertientes o etapas de desarrollo del propio enfoque por tareas. Y entre ellas, aunque algunos prefieren no mezclarlo sino verlo como algo aparte, se incluye el enfoque orientado a la acción, que supone preparar a los estudiantes para salir y enfrentarse a situaciones reales, tal como se ha dicho en una de las reuniones que tuvimos sobre el currículo.
Lo que quiero poner sobre la mesa es que, entre todos, discutamos qué puede haber en común entre ambos enfoques. Y también, cuáles pueden ser las diferencias. Además de ello valdría la pena, creo yo, hablar de logros en la práctica, a la hora de usar uno u otro, o ambos. En resumen, no se trata de establecer la superioridad de uno sobre otro, pues bien pueden ser lo mismo o complementarse, sino, más bien, de compartir ideas sobre cómo podemos aprovechar lo mejor de ambas filosofías.
Por último, no quiero dejar de incluir las reglas que aparecen en la página de Rubén y con las cuales todos estuvimos de acuerdo:
(1) Que los comentarios sean breves, no más de 8-10 líneas a lo máximo.
(2) Que se creen múltiples entradas si se tiene varias opiniones sobre el mismo tema.
(3) Que se guarden las normas elementales de cortesía hacia las opiniones de los demás.
(4) Que no se repitan las ideas de los otros, sino que se contribuya con ideas nuevas.
Espero sus comentarios.
Saludos,
Marlenys
Al mismo tiempo, se habla de varias vertientes o etapas de desarrollo del propio enfoque por tareas. Y entre ellas, aunque algunos prefieren no mezclarlo sino verlo como algo aparte, se incluye el enfoque orientado a la acción, que supone preparar a los estudiantes para salir y enfrentarse a situaciones reales, tal como se ha dicho en una de las reuniones que tuvimos sobre el currículo.
Lo que quiero poner sobre la mesa es que, entre todos, discutamos qué puede haber en común entre ambos enfoques. Y también, cuáles pueden ser las diferencias. Además de ello valdría la pena, creo yo, hablar de logros en la práctica, a la hora de usar uno u otro, o ambos. En resumen, no se trata de establecer la superioridad de uno sobre otro, pues bien pueden ser lo mismo o complementarse, sino, más bien, de compartir ideas sobre cómo podemos aprovechar lo mejor de ambas filosofías.
Por último, no quiero dejar de incluir las reglas que aparecen en la página de Rubén y con las cuales todos estuvimos de acuerdo:
(1) Que los comentarios sean breves, no más de 8-10 líneas a lo máximo.
(2) Que se creen múltiples entradas si se tiene varias opiniones sobre el mismo tema.
(3) Que se guarden las normas elementales de cortesía hacia las opiniones de los demás.
(4) Que no se repitan las ideas de los otros, sino que se contribuya con ideas nuevas.
Espero sus comentarios.
Saludos,
Marlenys
27 comments:
Ya sé que estamos al terminar el curso. Pero pudiera ser un buen ejercicio justamente por estar fuera de la locura nuestra de cada día.
Rubén al habla. Pues un tema muy rico que da para mucho. Gracias Marlenys. Pues como yo lo veo, el enfoque orientado a la acción viene derivado o propuesto por el MCER, aunque no lo presenta como una metodología a seguir sino como una filosofía. Por el contrario, el enfoque por tareas partió de propuestas que vienen del campo de la investigación en la adquisición de lenguas extranjeras. Ambos enfoques se complementan y se superponen, pero cedo la palabra a otros colegas por ahora y luego me explayo.
Efectivamente, como Rubén dice, el enfoque orientado a la acción deriva del MCER que también se basa en las investigaciones previas sobre adquisición de idiomas, entre ellas, las investigaciones sobre el enfoque por tareas.
En realidad, yo creo que el enfoque orientado a la acción no es más que una continuación del enfoque por tareas y, por tanto, aunque hay importantes diferencias entre ambos, podríamos decir que comparten una filosofía y un modo de entender el proceso de enseñanza-aprendizaje muy parecidos. Termino aquí para no extenderme demasiado en esta primera intervención. A continuación, intentaré explicitar alguna de las diferencias que yo encuentro entre ambos enfoques.
El enfoque por tareas pretende conseguir que los alumnos actúen y se comuniquen de forma real proponiéndoles la realización de diferentes tareas (similares a aquellas que podrían hacer en la vida real). Para ello los estudiantes llevarán a cabo diferentes actividades lingüísticas. Por ejemplo, para la tarea “decide qué regalo comprarle a tu profesor con motivo del final de curso” los alumnos podrían interactuar oralmente con el profesor, o con alguien que lo conozca bien, podrían interactuar oralmente o por escrito con sus compañeros para ponerse de acuerdo en la elección del regalo, etc.
Pues bien, el enfoque orientado a la acción va un paso más allá y nos dice que los alumnos (o los usuarios de cualquier idioma) somos AGENTES SOCIALES, miembros de una sociedad que llevamos a cabo tareas lingüísticas pero no solo lingüísticas (arreglar el motor de un coche, prepararse el desayuno…). Es decir, el enfoque orientado a la acción ya no se centra en la comunicación lingüística sino en la ACCIÓN que llevamos a cabo dentro de la sociedad y que contextualiza todas las tareas de comunicación. Siguiendo con el ejemplo anterior, lo interesante para el enfoque orientado a la acción sería preparar a los alumnos para que puedan socializar y participar en eventos tales como cumpleaños, celebraciones, despedidas… En ese marco social estarían comprendidas las actividades lingüísticas que he mencionado antes pero también otras que pueden ser lingüísticas o no (envolver el regalo, por ejemplo). La lengua ya no se ve solamente como un instrumento de comunicación sino como UN INSTRUMENTO DE SOCIALIZACIÓN.
Cris al habla. Además de lo que comenta Felipe, quiero añadir un esquemita que quizás puede ayudar:
EpT: "alumno-aprendizaje-clase-tarea comunicativa"
EoA: "usuario-uso-sociedad-acción social"
Para mí, el EoA es la continuación natural del EpT: el alumno pasa a ser visto como un agente social(una"persona") que vive (actúa) en sociedad. Para poder hacer esto, necesita competencias comunicativas (lingüísticas, desarrolladas a través de tareas contextualizadas que hacen en la clase)y también generales. Por ejemplo, una tarea puede ser "Lee la nota con instrucciones que te ha dejado tu vecino", y una acción puede ser "montar un mueble de IKEA (para lo que necesitas, entre otras cosas, seguir las instrucciones)". O "finge un interrogatorio policial" frente a "hacer una entrevista de trabajo". ¡Espero no haberos liado más!
Para nada, Cristina. Al igual que lo dicho por Rubén y Felipe, tu diagramita nos ilustra aún más.
Aquí Carmen. Yo también veo el enfoque orientado a la acción como una continuación del enfoque por tareas, y suscribo lo dicho más arriba por mis colegas, que se expresan con tanta claridad. En cierto modo, creo yo, el enfoque orientado a la acción supera, pues, al enfoque por tareas, al ir un paso más allá, puesto que sitúa al aprendiente más allá del aula. Y me parece especialmente interesante que en el MCER se diga que la comunicación y el aprendizaje suponen la realización de tareas que no son sólo de carácter lingüístico y que es posible llevar a cabo muchas tareas sin recurrir a una actividad de lengua. Sin embargo...
Sin embargo... permitidme que me cuestione la utilidad (o rentabilidad) de algunas tareas que los profes podemos proponer a nuestros estudiantes. Si una tarea debe servir para habilitar a un estudiante a elaborar un producto lingüístico real y significativo, que se puedan trasladar del aula a la sociedad "out there", en principio es buena idea plantear, digamos, una entrevista de trabajo, pero ¿es probable que cualquier estudiante, al igual que cualquier nativo, se vea, por ejemplo, en un interrogatorio policial? ¡Ojalá que no!
Aquí Helena. Estoy de acuerdo en que con el enfoque orientado a la acción se intenta no solamente presentar a los estudiantes tareas de la vida real, sino también tareas que estén contextualizadas y que les resulten previsibles y útiles, teniendo en cuenta sus intereses y necesidades para poder responder a ellos como “agentes sociales”. Como dice Carmen, no es muy probable que un estudiante se vea en un interrogatorio policial, pero tampoco es imposible y creo que un estudiante puede imaginarse el verse envuelto (como agente social) en algún momento de su vida en una situación así, por lo que, desde mi punto de vista, se convierte en una tarea “real”, significativa y motivadora a la vez. Es aquí donde no me queda muy clara la diferencia porque, si el enfoque orientado a la acción también considera que la lengua es un proceso de aprendizaje creativo y significativo, ¿por qué no entraría un interrogatorio policial dentro de este enfoque?
Aqui Carlos. Totalmente de acuerdo con los comentarios de Rubén, Carmen y Felipe sobre el enfoque por tareas y el enfoque orientado a la acción. Añadir además que aunque se denominan "enfoques" no son un método. En el caso del enfoque por tareas la idea es centrarse en los resultados de los procesos y no en los contenidos.
Por otra parte, yo también me cuestiono –a veces- la verdadera utilidad o rentabilidad de algunas tareas que hago o que veo en algunos manuales. Mi duda de esa utilidad no es tanto el fin último (ya sea una entrevista de trabajo o ser interrogado por la policia) de la tarea sino como ha sido programada o diseñada y si cumple las cuatro características que enuncia Zanón (1990) que debe tener toda tarea con las cuales estoy totalmente de acuerdo qpero que yo mismo, en algunos momentos, me “salto a la torera” con algunas de mis tareas.
Por último, aqui os envío un enlace con un artículo –breve, quizás en exceso- pero bastante clarificador sobre “El enfoque por competencias orientado a la acción” http://www.brandnewroutes.com.br/2008/nuevasrutas/pasaporte/pdf/enfoque_competencias.pdf
¡Que descanséis mucho en las vacaciones!
Bien, el enfoque por tareas pretende que los aprendientes actúen y se comuniquen de forma real, sin por ello exponerlos necesariamente a situaciones “reales”, por decirlo de algún modo, pero sí a una actividad lingüística con el fin de lograr el objetivo de la tarea comunicativa, similar a una de la vida real. Y ésto los estudiantes pueden luego llevarlo o no a la sociedad. El enfoque orientado a la acción, por su parte, no se queda en la actividad lingüística sino que, posiblemente con un input y objetivos finales más “reales” que el de la del EpT, propicia actividades extra-lingüísticas para las cuales los involucrados, como agentes sociales, tienen que desarrollar otras competencias que van más allá de la que desarrollarían en una tarea final como las que sugieren los libros que tienen como única filosofía la del EpT. En ambos casos, como es natural, es sumamente importante la secuencia lógica de las actividades facilitadoras.
Pero, tal como han planteado Carmen y Carlos, me cuestiono muchas veces cuán rentables pueden ser algunas de nuestras tareas, ya sigan únicamente la filosofía del EpT o las de ambos.
En cuanto a la pregunta de Helena, creo que lo que cuestiona Carmen es de la rentabilidad de habilitar a un estudiante a elaborar un producto lingüístico real y significativo en un interrogatorio policial, no de la probabilidad de que éste se vea expuesto a algo así. Sin embargo, no es menos cierto que muchos piensan que, al considerar probable una situación como la del interrogatorio policial, lo que están haciendo es anticipándose a posibles necesidades comunicativas "out there".
Uppps, metí un "de" donde no debía:
En cuanto a la pregunta de Helena, creo que lo que cuestiona Carmen es la rentabilidad de habilitar al estudiante a elaborar un producto lingüístico real y significativo en un interrogatorio policial, no de la probabilidad de que éste se vea expuesto a algo así. Sin embargo, no es menos cierto que muchos piensan que, al considerar probable una situación como la del interrogatorio policial, lo que están haciendo es anticipándose a posibles necesidades comunicativas "out there".
Bien, hoy posiblemente tengamos una sorpresa. He invitado a una persona muy especial, a la cual todos nosotr@s consideramos parte del grupo de profes de la ONU. Ya verán, ya verán!!!
Rubén al habla nuevamente. Pareciera que el enfoque orientado a la acción abarcara el enfoque por tareas. Y parece, según conversábamos con Felipe, que la meta en un enfoque orientado a la acción es crear «micro sociedades» (término de Felipe) en el aula de tal manera que, como lo explica muy bien Cristina, los estudiantes se convierten en agentes sociales, usuarios de la lengua.
Observaciones muy agudas. Recordemos, sin embargo, que no podemos predecir la cantidad de acciones (¿experiencias?) del comportamiento humano, aunque podemos esperar que utilice su capacidad cognitiva para extrapolar. Mas no dejemos de lado lo imprevisible y asombroso de nuestras vidas. Todo esto obliga a una definición muy precisa de lo que es una acción. Pensemos en todos los episodios de vida que vivimos cada día, en los que se hace uso de la lengua, y veremos que una definición más precisa y global se hace necesaria pues hay muchos episodios que caen fuera de la definición de acción.
Y para reflexionar aún más: recordemos que los estudiantes no poseen todo el repertorio de lengua automatizado, extraído de la memoria a largo plazo, para llevar a cabo esas acciones, así que eso queda como reto en nuestras actividades docentes.
Para mí, la verdadera acción se da en un proceso de inmersión, que bien puede ser emulado en el aula hasta donde tire la cuerda, para que el uso de la lengua vaya acompañado de todo lo que caracteriza al ser humano: ser biológico, pensante, que siente, que habla, que socializa y que, por añadidura, por ser adulto, piensa en lo que piensa.
Que siga el debate pues nos enriquecemos de los aportes de todos. Por cierto anoche vi a alguien en el tren y todas las condiciones favorables para acercarme y hablarle: activé todos los procesos sutiles y no sutiles, aprendidos y muchas veces ensayados a lo largo de mi vida, para lograr un fin concreto. ¿Lo logré? Se lo contaré conforme pasen los días. Yummy, yummy, yumy.
Propongo que para matizar lo teórico con lo práctico, demos ejemplos concretos del enfoque orientado a la acción en clase.
La curiosidad mató al gato. Cuenta, cuenta, Rubén, a quién viste y cuáles fueron esos procesos sutiles y no sutiles, aprendidos y muchas veces ensayados a lo largo de tu vida, que tuviste que poner en marcha para lograr el fin concreto. Cuenta, cuenta.
En cuanto a lo de pasar de la teoría a la práctica, me parece bien. Luego escribiré al respecto.
Queridos colegas:
En primer lugar, le agradezco inmensamente a Marlenys su invitación cordial para participar de este blog. También Rubén se ha sumado a esa invitación así que me siento doblemente honrada de compartir con todos ustedes mis ideas sobre este tema tan interesante y que nos compete a todos.
Como bien decían muchos, comparto la idea de que el Enfoque orientado a la Acción (EoA)es una consecuencia del Enfoque por tareas (EpT). Si bien el segundo (EpT) se centra en el uso de tareas (que pueden y suelen incluir el desarrollo de más de una competencia), el primero impulsa al estudiante a la acción que se produce, incluso, fuera del aula. Para poner un ejemplo, como pedía Rubén, con unos estudiantes de la ONU de Acelerado 3 tuvimos que trabajar con el siguiente objetivo: (no recuerdo exactas palabras pero era algo así como: ) “Que el estudiante, como agente social, sea capaz de realizar gestiones para vender y/o comprar objetos”. De se modo la tarea final era participar de un blog de compra y venta de objetos (http://onucomprayventa.blogspot.com/). Entiendo que la “acción” aquí es clara: nuestros estudiantes suelen mudarse con frecuencia y, por ello, cada vez que se mudan suelen comprar y vender objetos. Si tuvieran que hacerlo en la sede de Santiago podrían y, tal vez, deberían hacerlo en español. Hoy en día, hacerlo por Internet es más que común. Por eso, pensé que hacer la simulación a través de un blog proyectaba la tarea a una acción que, muy probablemente, tendrían que hacer en algún momento. Para llegar a esta “tarea-acción” tuvimos que trabajar muchos aspectos en clase: exponentes lingüísticos (elementos formales: léxico de objetos, adjetivos para describirlos; formas como ser+adjetivo, está hecho de…, sirve para…, etc.). Componentes pragmáticos: leer páginas web de compra-venta para comprender que la intención del hablante influye a la hora de elegir el discurso adecuado, en este caso comprar y vender; captar las fórmulas seleccionadas y el registro utilizado en este tipo de páginas, etc. Y una gran serie de etcéteras pero creo que ya violé la regla “comentarios breves”. Sigo en la próxima.
De hecho, muy instructivo todo lo que se ha dicho. Lo digo yo, Rubén, el que ha estado en muchas trincheras sobre enfoques, métodos y procedimientos a lo largo de su carrera.
El ejemplo de Analía es muy pertinente e ilustrativo.
No deseo descartar el término tarea pues me parece que la palabra misma se asocia con el aula y puede ser malinterpretada, aunque si se lee con cuidado lo que se ha hecho en ese campo, se comprueba que bien puede llamarse acción. No obstante, escojo la palabra acción, pero insisto en que merece una buena definición para abarcar todo lo que intentamos dar a entender con su uso, incluido el interrogatorio policial, al cual me he visto expuesto yo mismo en mi querido Perú cada vez que voy y vengo.
Lo que me intriga es cómo llegamos a la acción fluida y sin tropiezos o dificultades de expresión. Sin duda, nos referimos a la acción mediante el uso de la lengua. Pues bien, para que esa acción trancurra satisfactoriamente o muy bien, tiene que estar precedida de un sólido aprendizaje, lo cual no tenemos garantía alguna que ocurra durante nuestra noble labor de enseñanza.
Deducimos que ha habido aprendizaje cuando el gran teatro del aula simula ser el gran teatro de la vida y se pide al alumno que nos demuestre con acciones exitosas que es usuario competente de la lengua. Lo que deduzco de las intervenciones es que el proceso y el producto equivalen a lo mismo (acción), pero se entiende que el proceso conlleva muchos procedimientos tipo ensayo.
Sigo yo, Rubén, el de las trincheras.
Pues me encantaría que dijéramos sin tapujos qué procedimientos utilizamos en el aula con la esperanza de que en la mente de nuestros alumnos se establezca una conexión fuerte y duradera que pase a su memoria a largo plazo y se active a su antojo según las circunstancias. Me parece que queda claro lo que deseamos lograr, pero sospecho que cada uno tiene su repertorio propio de procedimientos para facilitar el aprendizaje. Hay muchos caminos para llegar a Roma.
Bueno, lo lanzo a ver qué pasa.
Ahora comparto tres acciones que de hecho pido a mis alumnos: (a) llamar a los consulados de los países hispanohablantes para averiguar qué se requiere para entrar en uno de los 21 países hispanoparlantes (incluyamos a Puerto Rico porque nos lo va a agradecer), haciendo hincapié en que quien pide la información no sabe inglés muy bien y prefiere la comunicación en español; (b) entrevistar a hablantes nativos de tres de los 21 países para obtener información que pueda ser útil para un viaje de vacaciones al país escogido, invitando a la persona a que también pregunte si lo desea sobre el país del estudiante; (c) contactar por correo electrónico a ONG en países hispanohablantes o por teléfono a ONG en NY para mujeres que solo hablan español, para pedir información sobre cómo ponerlos en contacto con una mujer que sufre de violencia doméstica, pidiendo incluso ayuda sobre cómo debe actuar el que llama ante esta dramática situación que ocurre a diario.
Concluyo diciendo que las dos primeras son acciones que, llevadas a cabo con cierta soltura, aportarán resultados. La tercera acción es de otro calibre: acción+(intento de) cambio. Como les digo a mis estudiantes, cada uno puede contribuir a los principios y valores de la ONU con estos pequeños granos de arena.
Bueno, chicas, chicos, que siga el intercambio de ideas pues es saludable para el bienestar pedagógico. Mi yo pedagógico está de vacaciones, pero el id me traiciona y me lo activa cuando hay acciones de calidad como este blog.
¡Hola! Soy Marlenys y retomo nuevamente el blog que comenzamos la última semana del curso anterior, relacionado con el Enfoque por tareas (EpT) y el Enfoque orientado a la acción (EoA).
¿En qué punto nos quedamos? Pues en el de poner ejemplos concretos de cómo implementamos el EoA.
Un resumen grosso modo de algunos ejemplos:
Cristina: “Una tarea puede ser "Lee la nota con instrucciones que te ha dejado tu vecino", y una acción puede ser "montar un mueble de IKEA (para lo que necesitas, entre otras cosas, seguir las instrucciones)". O "finge un interrogatorio policial" frente a "hacer una entrevista de trabajo".
Analía: Participar de un blog de compra y venta de objetos (http://onucomprayventa.blogspot.com/). Dice Analía que “en este caso la acción aquí es clara: nuestros estudiantes suelen mudarse con frecuencia y, por ello, cada vez que se mudan suelen comprar y vender objetos. Si tuvieran que hacerlo en la sede de Santiago podrían y, tal vez, deberían hacerlo en español. Hacer la simulación a través de un blog proyectaba la tarea a una acción que, muy probablemente, tendrían que hacer en algún momento”.
Rubén: Comparte tres ejemplos: (a) llamar a los consulados de los países hispanohablantes para averiguar qué se requiere para entrar en uno de los 21 países hispanoparlantes; (b) entrevistar a hablantes nativos de tres de los 21 países para obtener información que pueda ser útil para un viaje de vacaciones al país escogido, invitando a la persona a que también pregunte si lo desea sobre el país del estudiante; (c) contactar por correo electrónico a ONG en países hispanohablantes o por teléfono a ONG en NY para mujeres que solo hablan español, para pedir información sobre cómo ponerlos en contacto con una mujer que sufre de violencia doméstica, pidiendo incluso ayuda sobre cómo debe actuar el que llama ante esta dramática situación que ocurre a diario.
Rubén plantea que “las dos primeras son acciones que, llevadas a cabo con cierta soltura, aportarán resultados, y que la tercera acción es de otro calibre: acción+(intento de) cambio. Como les digo a mis estudiantes, cada uno puede contribuir a los principios y valores de la ONU con estos pequeños granos de arena”.
Felipe: Por ejemplo, para la tarea “decide qué regalo comprarle a tu profesor con motivo del final de curso” los alumnos podrían interactuar oralmente con el profesor, o con alguien que lo conozca bien, podrían interactuar oralmente o por escrito con sus compañeros para ponerse de acuerdo en la elección del regalo, etc.
El enfoque orientado a la acción, continúa Felipe, va un paso más allá y dice que los alumnos (o los usuarios de cualquier idioma) somos AGENTES SOCIALES, miembros de una sociedad que llevamos a cabo tareas lingüísticas pero no solo lingüísticas (arreglar el motor de un coche, prepararse el desayuno…). Es decir, el enfoque orientado a la acción ya no se centra en la comunicación lingüística sino en la ACCIÓN que llevamos a cabo dentro de la sociedad y que contextualiza todas las tareas de comunicación. Lo interesante para el enfoque orientado a la acción sería preparar a los alumnos para que puedan socializar y participar en eventos tales como cumpleaños, celebraciones, despedidas… En ese marco social estarían comprendidas las actividades lingüísticas que he mencionado antes pero también otras que pueden ser lingüísticas o no (envolver el regalo, por ejemplo).
Más adelante les comento algunas de las mías.
Saludos
Para un A 1.2, una de las ‘tareas” de Gente 1, por ejemplo, consiste en simular una fiesta. En mi caso, lo que hice fue organizar una fiesta de verdad, y que todas las negociaciones se hicieran por correo electrónico e incluyendo a todo el grupo. Como no es lo mismo ni cuesta lo mismo encargar termos de café que llevar vasos de plástico o comprar chocolate u otras cosas, el grupo se puso en función de la actividad mucho antes de lo que yo pensaba y no sólo tuvieron una excelente fiesta sino que, además, terminaron usando muy bien los pronombres objeto directo e indirecto así como algunos conectores.
En el caso del Book Club del Cervantes, por ejemplo, trabajaron un cuento “homo” de Odette Alonso, escritora que vive en México. Por las características de la historia en cuestión, muchos lo que querían era preguntarle cosas a la autora, independientemente de que después discutieran el relato entre ellos. Por esta razón, abrí un blog que les permitió enfrentarse a una situación real: la de entrevistar personalmente a la escritora, teniéndome a mí sólo como simple moderadora. En menos de 35 horas se generaron 45 comentarios.
Si lo desean, pueden verlo en:
http://porleer.blogspot.com/2011/08/con-la-boca-abierta.html#comments
Cris al teclado.
En línea con lo que propone Marlenys, yo estoy preparando algo similar para mis chicos de nivel 4. La verdad es que la propuesta les ha gustado y han aceptado encantados, incluso les he visto ese brillito de ilusión en los ojos: a finales de noviembre vendrá, desde España, una experta en fisioterapia solo para charlar con ellos. La idea es que ellos mismos conversen con Clara (así se llama nuestra experta) sobre cómo mejorar la salud en el trabajo (sobre todo educación postural), algo que muchos de nosotros nos planteamos en nuestro día a día. En el mismo momento de hacerles la propuesta, varios de ellos se mostraron preocupados porque, aunque les gustaba la idea, no se veían capaces de poder hacerlo. ¿Qué necesitáis?, les pregunté yo. "Pues aprender esto, y esto otro, y cómo se dice esto, y cómo...etc". Bueno, pues eso es exactamente lo que vamos a hacer en la segunda parte del curso, respondí.
Esto, quizás, puede considerarse un ejemplo más de EoA.
Cris al teclado.
En línea con lo que propone Marlenys, yo estoy preparando algo similar para mis chicos de nivel 4. La verdad es que la propuesta les ha gustado y han aceptado encantados, incluso les he visto ese brillito de ilusión en los ojos: a finales de noviembre vendrá, desde España, una experta en fisioterapia solo para charlar con ellos. La idea es que ellos mismos conversen con Clara (así se llama nuestra experta) sobre cómo mejorar la salud en el trabajo (sobre todo educación postural), algo que muchos de nosotros nos planteamos en nuestro día a día. En el mismo momento de hacerles la propuesta, varios de ellos se mostraron preocupados porque, aunque les gustaba la idea, no se veían capaces de poder hacerlo. ¿Qué necesitáis?, les pregunté yo. "Pues aprender esto, y esto otro, y cómo se dice esto, y cómo...etc". Bueno, pues eso es exactamente lo que vamos a hacer en la segunda parte del curso, respondí.
Esto, quizás, puede considerarse un ejemplo más de EoA.
Me parece muy buena actividad, Cristina. Y sí, creo que a muchos se les activa como un “miedo al ridículo” y, en este caso, yo creo que el temor, independientemente del nivel en el que estén, surge porque sienten que no saben hacer preguntas o que se equivocan al usar el subjuntivo, por ejemplo. Tal como dices, es ante él cuando nos toca a nosotros preguntarles qué es lo que necesitan.
Y en cuanto a las de Rubén, me parece un verdadero desafío llamar a los consulados, sobre todo porque en situaciones como ésas el hablante de la L2 se siente un poco desnudo al no poder auxiliarse del lenguaje no verbal, por ejemplo. Algo que Rubén sugiere en su actividad, y que yo también hago, es decirles que digan que no hablan inglés, porque en NY es la única manera de lograr colaboración por parte del interlocutor.
Rubén al habla
Creo que ha quedado implícito el hecho de que el enfoque orientado a la acción es algo así como la filosofía o el marco conceptual dentro del cual podemos incluir el enfoque por tareas. Las tareas no vienen a ser otra cosa que acciones o actividades que realizan los alumnos con la guía del profesor y que intentan semejarse a lo que harían en la vida real. Los estudiantes son usuarios de la lengua, pero a través de contenidos y usos que se aproximan a la realidad. Pero como una actividad suele exigir una serie de destrezas, hay que preparar a los pupilos a dominar esas exigencias pevias con actividades que les den la lengua que necesitan para tener éxito.
Obviamente no podemos anticipar las miles de acciones o actividades que realizarán los estudiantes cuando estén fuera de clase y tengan que utilizar la lengua con propósitos muy definidos. Sin embargo, son seres sentipensantes que podrán muy bien extrapolar a situaciones completamente nuevas sus capacidades cognitivas para desenvolverse en la comunicación y la interacción. Ni siquiera los que somos hablantes nativos sabemos lo que nos va a pasar día a día, pero eso no impide que estemos preparados para reaccionar según la ocasión. Me insultan en el tren o el autobús. ¿Qué hago? Pues depende de muchas variables. Por ejemplo, puedo prever que quien me insulta muy bien podría sacar un arma y matarme. Me lo pienso dos veces y utilizo mis estrategias de supervivencia.
Me temo que la palabra «tarea» no es precisamente la más adecuada, pero no hubo otra en su momento. Y es que tarea suena a deber y tener que hacer algo sin que sea necesariamente comunicativo o interactivo. Pero bueno, se utiliza el término y hay que interpretarlo en el sentido de acciones que hacemos con la lengua al ser miembros de una red social. Me horrorizaría visualizar mi vida en términos de tareas o deberes en el sentido de obligaciones. Es por ello que prefiero episodios o vivencias. Vivo la vida, experimento vivencias, me enamoro, me decepciono, reacciono, me enfado, sonrío, preparo un plan de ataque, y para todo ello me sirvo de la lengua y de otros mecanismos.
Invito a Marlenys a que haga el resumen correspondinete, aunque ya lo ha hecho previamente, pero tal vez nos quiera decir como moderadora qué le ha quedado de todo esto.
Marlenys, gracias por la contribución Valió la pena que introdujeras el tema pues yo también en algún momento pensé que estábamos hablando de dos cosas diferentes. Te quedo agradecido.
Queridos colegas:
Sólo una notica para decirles que hoy cerramos el foro relacionado con el enfoque orientado a la acción. No hago un resumen de lo trabajado porque ya lo había hecho hace unos días, y luego Rubén también nos dio una mano en ello.
Sin lugar a dudas, ha sido un placer haber estado a cargo del mismo, y haber leído sus intervenciones y los ejemplos sobre cómo lo llevan a la práctica. A todos, mil gracias por participar, de forma activa o pasiva, y el deseo de que les haya resultado de interés y provecho el tema puesto sobre la mesa.
Si alguien quiere retomar el tema, las puertas están abiertas.
Un abrazo,
Marlenys
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